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El Instituto Cervantes en Tetuán concluye las Noches de Ramadan con la actuación musical de Evoéh Q-art

Por : Mohsin Chergui

El Instituto Cervantes de Tetuán cierra el telón de las Noches de Ramadán con la exhibición musical del grupo Evoéh el viernes 6 de marzo. Hemos aprovechado esta participación para entrevistar al fundador del grupo, Jesús Olivares.

Entrevistado por Mohsin Chergui

¿En qué marco podemos situar vuestra exhibición que tendrá lugar en el Instituto Cervantes la noche del viernes 6 de marzo?

Nuestra actuación está dentro del programa Noches de Ramadán, que además se celebra en una edición especial, ya que este año Tetuán ha sido nombrada capital cultural del Mediterráneo y del diálogo 2026. En este contexto nos hace mucha ilusión participar y aportar nuestro granito de arena para que exista diálogo en este mar que nos une a muchas culturas con las que convivimos.

Hablando de esta aventura artística Evoéh, el público quiere saber:

¿Cómo surgió la idea de formar el grupo? ¿Cuáles fueron sus inicios? ¿Cuál es la experiencia musical de cada integrante? ¿Y qué ideas han reunido a miembros de varias nacionalidades?

Evoéh, la formación con la que actuamos, fue fundada en 2012 por Ariana Barbes, que es la cantante, y por mí, Jesús Olivares. Teníamos claro que queríamos crear música viva a partir de tradiciones mediterráneas que nos resultaran cercanas.

Con el tiempo la idea fue evolucionando con diferentes formaciones y estilos, hasta que finalmente, hace aproximadamente un año, en la primavera del año pasado, fundamos Evoéh Qart, que hace referencia a la formación actual de cuarteto.

Fue entonces cuando se incorporó José Borjas en el contrabajo, que vino de Honduras a España en busca de nuevos horizontes musicales y con una gran pasión por el flamenco. También se unió Nabil Nair, nacido en Tetuán, que ha vivido en muchos lugares. Se fue joven a Granada y aporta numerosos instrumentos y conocimientos musicales. Toca el ney (una flauta de caña turca), además del piano y el clarinete, añadiendo muchos matices a nuestra música.

¿Cuál es el significado del nombre Evoéh Qart? ¿Por qué Evoéh?

Desde el principio llamamos al proyecto Evoéh, aunque haya evolucionado en diferentes formas. Hace muchos años nos llamó la atención esta palabra que conocimos como si fuera un canto arabesco, o al menos así se definía en la primera ópera europea conservada, de Claudio Monteverdi.

Era el canto que las bacantes entonaban en honor de Dionisio. El autor lo describía como un canto arabesco. No sabemos exactamente cómo sonaba, porque en la ópera no aparece musicalizado, solo se menciona. Sin embargo, nos pareció una palabra muy bonita.

Con el tiempo descubrimos que tiene muchas connotaciones rituales: una interjección, un grito de alegría o de alabanza a Dionisio y a la fuerza de la vida que se abre camino. Todas esas connotaciones nos gustaron, y por eso decidimos llamarlo Evoéh.

¿Qué referencias artísticas y culturales dominan la música y el contenido de las canciones de Evoéh?

El proyecto que estamos presentando se llama “Música Semilla”. El nombre ya es una declaración de intenciones, porque aunque usamos como materia prima las músicas de raíz —las músicas folclóricas o tradicionales que han germinado en lugares concretos— también somos conscientes de que existe el riesgo de quedarse únicamente en la nostalgia del pasado.

Por eso queremos poner el foco no solo en la raíz, sino en la semilla, porque antes de ser raíz, toda planta fue semilla y después volverá a serlo.

Nos gusta mucho la idea de la semilla viajera: no la detienen las fronteras ni la memoria. Lleva sabiduría, pero también está abierta a infinitas posibilidades de futuro.

Creemos que cualquier persona, sea más o menos artista y venga de donde venga, tiene algo que aportar, porque cada punto de vista es único. Por eso, aunque trabajemos con sonidos tradicionales, siempre intentamos dar nuestro propio punto de vista.

¿Cómo se define el interculturalismo sin fronteras en vuestras producciones artísticas?

Hemos querido apostar por una interculturalidad basada en el diálogo entre culturas, sin necesidad de explicaciones excesivas. Preferimos que el mensaje de convivencia y enriquecimiento mutuo hable por sí solo.

En nuestro proyecto Música Semilla hemos musicalizado muchos poemas y mezclado varias lenguas. Cantamos en gallego, valenciano, catalán y castellano, además de algunas estrofas en italiano y árabe.

Entre los poetas que hemos musicalizado están Ibn Arabi e Ibn al-Hasan, entre otros. En total nuestro proyecto incluye más de siete lenguas y muchas culturas diferentes.

También utilizamos instrumentos de diversas tradiciones:

  • yo toco arpas africanas y el ud árabe,
  • Nabil toca el ney turco, además del piano,
  • José toca el contrabajo,
  • Ariana canta y toca el bendir, un tambor de mano muy presente en el Mediterráneo y en Oriente, además de panderos ibéricos.

Todo esto demuestra que la convivencia cultural no solo es posible, sino que genera un enriquecimiento mutuo.

¿Qué horizontes tiene vuestra experiencia?

Estamos muy contentos porque el proyecto nació hace apenas un año, en la primavera de 2025, cuando publicamos el disco “Música Semilla”.

En octubre ya estábamos cosechando un premio muy importante para nosotros en la isla de Cerdeña, en el certamen internacional de músicas del mundo Andrea Parodi. Allí ganamos dos premios: uno del jurado internacional y otro de los artistas participantes.

Esto nos animó mucho, y esperamos seguir creciendo y difundiendo este proyecto que busca unir culturas y demostrar que las diferencias culturales pueden ser una gran riqueza.

¿Cómo imagináis la exhibición de mañana en el Instituto Cervantes?

Estamos muy ilusionados con colaborar con el Instituto Cervantes, porque nuestro disco representa en gran medida la literatura española.

Cantamos poemas de Rosalía de Castro, Federico García Lorca, Miguel Hernández, León Felipe, y también de autores más antiguos como Joan Timoneda, Ibn Arabi o Ibn al-Hasan, viajando así entre los siglos XI y XII.

Además, fuera del disco, interpretaremos versos de San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Ávila.

Para mí esta colaboración tiene también un significado personal, porque nací en Campo de Criptana, un lugar de La Mancha lleno de molinos de viento tan presentes en la obra de Miguel de Cervantes y su inmortal novela Don Quijote de la Mancha.

Por todo esto nos hace especial ilusión esta actuación y esperamos con muchas ganas el concierto.