تحت القائمة

Estaría el servicio de visados del consulado español en Tetuán regido por ideas de la ultraderecha

Últimamente, en Tetuán se han alzado las voces de manera airada para denunciar la forma en que el Consulado General de España en esa localidad norteña tramita las solicitudes de visado Schengen con fines turísticos o médicos.

LA Asociación para la Defensa de los Derechos Humanos en Tetuán, presidida por el abogado Lahbib Hajji, ha tomado cartas en el asunto convocando un acto de protesta frente al Consulado de España ubicada en la calle Mohammed V, en respuesta a las continuas quejas que está recibiendo relativas al reiterado rechazo de solicitudes de visados.

En este sentido, hemos observado en un grupo de Facebook dedicado a debatir el tema de los visados unas extrañas historias sobre los motivos que las autoridades consulares españolas alegan a la hora de denegar los expedientes de solicitudes. Una de las más extrañas ha sido “la falta de garantía de regreso a Marruecos“, mientras en otras aducen insuficientes avales financieros (cuenta bancaria o salario mensual).

Hasta las solicitudes presentadas por funcionarios públicos clasificados fuera de la escala salarial, cuya nómina ronda los 15.000 dírhams mensuales (1500 euros), empresarios, y médicos fueron rechazadas. A otros, que anteriormente habían obtenido un visado por períodos prolongados que oscilaban entre uno y dos años, se les denegó el visado o se les redujo el periodo a unos pocos meses.

Hacía muchos años que en el Consulado General de España en Tetuán no se registraba un número tan elevado de visados denegados. Muchas fuentes próximas descartan que este asunto se deba a una política sistemática o a instrucciones del Ministerio de Asuntos Exteriores español, atribuyéndolo, más bien, al temperamento de algunos responsables del servicio de visados con afiliación política a partidos de la derecha española.

En los últimos dos años, las relaciones bilaterales entre Marruecos y España han experimentado unos grandes avances, tras las sucesivas visitas del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, a Rabat y su recibimiento en dos ocasiones por Su Majestad el Rey Mohammed VI, dando lugar a la declaración del apoyo del Estado español a la propuesta de autonomía como única solución para resolver el conflicto en el Sáhara marroquí, la organización conjunta del Mundial de 2030 y la resolución de muchas cuestiones controvertidas entre las dos partes.

No obstante, esa importante mejora de las relaciones bilaterales marroquí-españolas no se está viendo reflejada en las políticas de los consulados españoles en Marruecos. El nombramiento de cónsules y de sus adjuntos está sujeto a criterios principalmente políticos y de inteligencia, lo que explica la persistencia de juicios de valor sobre Marruecos y los marroquíes que aún dominan la mentalidad de varios funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores español.

Esa categoría de funcionarios consulares, regida por enfoques y políticas propias de la derecha y la extrema derecha españolas, caracterizadas por una exacerbada hostilidad hacia Marruecos, en particular el partido “Vox“, ve en cada solicitud de visado una intención de emigrar a la otra orilla.

Cuando el embajador español en Marruecos visitó la ciudad de Tetuán a finales del mes pasado, se reunió con responsables territoriales y fue recibido también por el alcalde de Tetuán y miembros de su junta. No obstante, se desconoce si el asunto de la denegación de solicitudes de visados fue debatida o no con el diplomático español.

A este respecto, el doctor Mounaim Aoulad Abdelkrim, especialista en el estudio las relaciones entre Marruecos y España, nos ha declarado lo siguiente :
” A mi juicio, y a ser verdad, esa nueva tendencia restrictiva en la tramitación de visados a ciudadanos marroquíes por parte de los consulados españoles se contradice totalmente con el clima de apertura y cordialidad que están experimentando en la actualidad las relaciones de cooperación bilateral hispanomarroquíes, y va en contra de todos los esfuerzos llevados a cabo para el reforzamiento de los lazos humanos entre los pueblos de los dos países, tan necesitados de unas políticas de acercamiento intercultural para hacer frente a los estereotipos y clichés que aún persisten en el imaginario colectivo de los dos pueblos. De confirmarse, creo que la asignación de funcionarios con ideales radicales en los consulados es un error de la diplomacia española que hay que rectificar lo antes posible, para avanzar en la construcción de una vecindad basada en los valores de la confianza y el respeto mutuo entre los dos Estados marroquí y español. No se entiende que por un lado nos extendemos las manos y por otro nos negamos el saludo.”